Cuando nos iniciamos en el mundo de la productividad personal y comenzamos a leer sobre el sistema GTD, una de las primeras cosas que nos deja claras es la necesidad de apuntar absolutamente todo. Cualquier idea, pensamiento o tarea que nos surja en el momento y lugar donde estemos debe ser anotada para procesarla mas tarde y así liberar nuestra mente. Ésto se dice de manera literal, debemos tener absolutamente todo anotado en un sitio para poder invertir nuestro potencial en tareas mas productivas. ¿Qué bien suena verdad? Una gran idea sin duda… -pero para mí es la cosa mas absurda que he visto nunca-. La teoría me parece buena y admito que yo sigo esa premisa, pero la segunda parte es mas problemática ¿olvidarnos de todo lo que apuntamos y dedicarnos a pensar en cosas mas provechosas? En esa parte yo me pierdo, lo siento ¿qué es lo que pretende, que estemos todo el día pensando?
Por supuesto no sé como es vuestro día a día cotidiano, pero yo no tengo mucho tiempo para desarrollar las ideas que tengo. Es cierto que sigo esa teoría al 50%, tomar notas de las ideas que van surgiendo es muy útil, estoy seguro que a todos nos ha pasado en algún momento haber tenido una idea buenísima o tener que hacer algo sumamente importante… y no recordar él que. Ésto -aparte de sabernos a rayos- es un tremendo lastre porque estamos un buen rato intentando recordar ese dato tan sumamente valioso -o eso pensamos en ese momento-. Pero creedme si os digo que lo peor que podemos hacer es “olvidarnos” de las cosas que tenemos apuntadas y darle rienda suelta a nuestra creatividad…
la potencia sin control no sirve de nada
jeje.
El modo en el que yo implemento ésto en el día a día es: apuntar en una lista todas las ideas que voy teniendo; en otra cuatro o cinco tareas que debo completar en esa semana; y en último lugar, cada día me marco lo mas importante que debo hacer en ese día, que suele ser una o como mucho dos tareas.
Esto lo hago porque ante todo se debe ser realista. Me encantaría escribir un artículo diario -que narices- me encantaría poder escribir varios artículos al día y comenzar a escribir relatos cortos para publicarlos también en el blog… pero una cosa es lo que mi “mente creativa” me dice que le gustaría hacer y otra muy distinta lo que yo como “mente trabajadora” me dice que realmente voy a hacer.
Tal vez no estéis muy de acuerdo en este punto conmigo, todo es proponérselo y ser constante ¿verdad? -pues va a ser que no-. Estas cosas se ven mejor con un ejemplo: es un día cualquiera en el trabajo, llega vuestro jefe y os encarga un marrón de los que se recuerdan toda la vida y con una agradable sonrisa os dice que tiene que estar terminado para mañana. Él confía en vuestra capacidad de trabajo y concentración también sabe que podéis hacerlo… vosotros sabéis que vuestra jornada laboral es de ocho horas y”milagros” todavía no sabéis hacer.
Está bien que seamos creativos, imaginativos y tengamos ganas de comenzar proyectos. Pero es mas importante aún que sepamos poner freno a nuestra creatividad y enseñar a trabajar a nuestro cerebro en las tareas iniciales e imprescindibles que debemos concluir para poder pasar al siguiente escalón. Está bien que apuntemos todas las ideas que se nos ocurran, pero las que debemos revisar constantemente son las diarias y de nada nos sirve pensar en el siguiente proyecto que vamos a emprender si aún estamos iniciando el actual.
Es muy fácil decir lo grandiosas que son tus ideas, pero lo que realmente impresiona es presentar tus proyectos concluidos
{ 1 comment… read it below or add one }
El GTD lo veo para europeos y similares no para españoles…
No nos gusta que nos ensillen.-
{ 2 trackbacks }